Cuando hablamos de robo en el seguro del coche, no todo es lo mismo. Que te lleven el vehículo entero no es igual que que te revienten una ventanilla y se lleven la radio. Las pólizas distinguen entre robo total y robo parcial, y entender la diferencia te evita disgustos el día que tengas que reclamar. Vamos a aclararlo sin letra pequeña. Esto no es asesoramiento, es información para que revises tu contrato con criterio.
Qué es el robo total
El robo total es lo que la mayoría imagina: desaparece el coche completo. El ladrón se lo lleva y no lo recuperas, o aparece siniestrado. En ese caso, si tienes la cobertura adecuada, la aseguradora indemniza por el valor del vehículo.
Ojo con esto: el robo total lo cubre la póliza a todo riesgo o una garantía específica de robo. El seguro a terceros normalmente no cubre el robo de tu propio coche. Lo explicamos a fondo en robo de coche y seguro: qué cubre.
Qué es el robo parcial
El robo parcial es cuando no se llevan el coche entero, sino piezas u objetos. Entran aquí, por ejemplo, el robo de ruedas, faros, catalizador, el sistema multimedia o los objetos que llevabas dentro. También los daños que causan al forzar el vehículo para llevarse algo.
La cobertura del robo parcial suele ir dentro del todo riesgo o de garantías concretas, pero con matices. Algunas pólizas cubren las piezas del coche pero no los objetos personales, o los cubren solo hasta cierto límite. Aquí es donde conviene leer bien.
Los límites y matices que conviene mirar
Antes de dar nada por hecho, revisa estos puntos en tu contrato o pregúntalos a tu compañía:
- Si el robo parcial de objetos personales está incluido y hasta qué importe.
- Si hay franquicia, es decir, una parte que pagas tú en cada siniestro.
- Qué documentación piden, empezando por la denuncia. Sin denuncia no hay tramitación.
- Si piden conservar todas las llaves del vehículo.
Dos pólizas con el mismo nombre comercial pueden cubrir cosas distintas. No te fíes del nombre, fíate de las condiciones.
Por qué prevenir gana a reclamar en los dos casos
Tanto si te llevan el coche entero como si te revientan una puerta, reclamar es lento y nunca te devuelve del todo lo perdido. En el robo total, la indemnización suele calcularse por el valor venal, que rara vez cubre lo que cuesta reemplazar el coche. En el parcial, arrastras franquicias, daños y tiempo en gestiones.
Por eso ScorpionTrack apuesta por evitar el robo antes de que ocurra. Ingeniería británica desde 1973, con un centro monitorizado 24/7 que te avisa en cuanto el coche se mueve sin autorización. Te avisamos nosotros, no al revés. Según el nivel:
- Scorpion Go: solución autónoma para empezar.
- Standard: cableado, con recuperación monitorizada.
- Secure: dos etiquetas ADR contra el relay y el keyless.
- Elite: inmovilización automática y remota, que deja el coche inservible al ladrón.
Qué hacer ahora
Revisa tu póliza y confirma qué cubre en robo total y qué cubre en parcial, con sus límites. Si solo tienes terceros, valora ampliar. Y recuerda que un buen sistema de seguridad puede evitarte llegar a reclamar. Para protegerlo antes de que pase, habla con un instalador ScorpionTrack. Prevenir es mejor que recuperar.